Lunes 11 de mayo de 2026
Este lunes 11 se cumplen más de dos siglos desde que la Asamblea Constituyente de 1813 consagrara la obra de Vicente López y Planes y Blas Parera como nuestra marcha patriótica.
Cada 11 de mayo, la Argentina se viste de gala para homenajear a uno de sus símbolos más sagrados: el Himno Nacional. La fecha no es azarosa; remite al día exacto de 1813 en que la Asamblea General Constituyente aprobó la letra escrita por Vicente López y Planes, con la música compuesta por el español Blas Parera, para ser entonada en todos los actos públicos del naciente Estado.
Más que una simple canción patriótica, los investigadores consideran a esta obra como la base fundacional de la música académica en el país. Con influencias estilísticas de grandes maestros como Mozart y Haydn, el Himno representa la partitura clásica de mayor antigüedad en territorio argentino.
El piano original y la voz de Mariquita
Aunque la aprobación oficial fue el 11 de mayo, la historia popular y los registros históricos sitúan su estreno absoluto el 14 de mayo de 1813. El escenario fue el salón de Mariquita Sánchez de Thompson, donde se cree que la propia anfitriona entonó las primeras estrofas ante una audiencia de patriotas.
Hoy, el Museo Histórico Nacional custodia un tesoro invaluable: la única partitura original que se conserva. Se trata de un manuscrito para piano que habría sido escrito de puño y letra por el mismo Blas Parera.
Una letra que se adaptó a los tiempos
Inspirada en los ideales de la Revolución Francesa y La Marsellesa, la versión original era mucho más extensa y aguerrida que la que conocemos hoy. Sin embargo, el paso del tiempo trajo modificaciones:
*Los arreglos musicales: En 1860, el músico Juan Pedro Esnaola realizó los arreglos para canto y piano que le dieron la forma definitiva y armónica que escuchamos en la actualidad.
*El recorte de 1900: Bajo la presidencia de Julio Argentino Roca, se decidió dejar de cantar las estrofas más agresivas hacia España para preservar los vínculos diplomáticos, optando por una versión más acorde a los tiempos de paz del nuevo siglo.
*La oficialización: Recién el 24 de abril de 1944, un decreto presidencial lo designó formalmente como Símbolo Nacional, junto a la Bandera y el Escudo, fijando definitivamente qué versos deben cantarse.
Un grito de libertad
Pese a los cambios de formato y duración, el espíritu del Himno permanece intacto. Aquel "¡Oíd mortales el grito sagrado!" sigue resonando como un recordatorio de los valores de libertad e igualdad que dieron origen a la nación hace más de 200 años.